Este año volvimos a trabajar con Bimbo en su planta de Pilar. Y hay un dato que para nosotros es especialmente importante: este fue el tercer trabajo que realizamos para el cliente durante 2026.
En esta oportunidad, el desafío fue la limpieza de aproximadamente 400 metros de fachada de ladrillo a la vista, con más de 20 años de suciedad acumulada, presencia de hongos y carga orgánica característica de la zona.
Pero la antigüedad de la suciedad no era el único desafío.
La geometría del edificio presentaba aleros y sectores de difícil acceso. A esto se sumaban zonas con terreno irregular, donde el ingreso y posicionamiento seguro de plataformas elevadoras o equipos tipo tijera resultaba complejo.
Para resolverlo utilizamos nuestro Apellix B1, un dron industrial específicamente preparado para realizar trabajos físicos sobre superficies.
El sistema nos permitió acceder desde el exterior a sectores que presentaban importantes dificultades para las metodologías tradicionales, realizando la aplicación de productos y el lavado de la fachada sin necesidad de posicionar personas directamente sobre las áreas intervenidas.
El resultado fue la limpieza de los aproximadamente 400 metros de fachada en solo 3 jornadas de trabajo, utilizando productos químicos de perfil ecológico y sin detener la operación habitual de la planta.
Todo el trabajo fue realizado con un equipo de solamente 3 personas.
La limpieza industrial con drones no consiste simplemente en hacer volar un equipo frente a una fachada.
De acuerdo con nuestro Manual de Operaciones, cada intervención de este tipo se realiza con una dotación de tres personas: un piloto certificado por ANAC y con licencia vigente, un segundo piloto que asiste durante la operación y un asistente en tierra, encargado, entre otras tareas, de controlar las líneas de agua y los equipos para evitar obstrucciones o interferencias durante el vuelo.
A esto se suman los procedimientos de seguridad correspondientes: utilización de EPP, seguros, delimitación de las áreas de trabajo, control del acceso peatonal y evaluación permanente de las condiciones meteorológicas, un factor fundamental para cualquier operación profesional con drones.
Este proyecto muestra uno de los aspectos que más valor encontramos en la limpieza industrial con drones.
No se trata solamente de velocidad.
Se trata de poder intervenir fachadas industriales, superficies en altura y zonas de difícil acceso reduciendo la exposición de personas, evitando parte de la infraestructura que requieren los métodos tradicionales y generando una menor interferencia con la actividad de la planta.
En este caso fueron 400 metros de fachada, más de 20 años de suciedad acumulada, 3 jornadas y un equipo de 3 personas.
Y, sobre todo, una planta que pudo continuar operando mientras nosotros hacíamos nuestro trabajo.
En DroneClean seguimos desarrollando la limpieza con drones en Argentina como una herramienta concreta para la industria: combinando tecnología, procedimientos, seguridad y experiencia operativa para resolver trabajos que hasta hace poco necesariamente se abordaban de otra manera.
La tecnología tiene valor cuando, además de innovar, permite resolver mejor un problema real.




